Soy víctima de un Dios, frágil, temperamental.
sábado, 11 de diciembre de 2010
Me
aceptaste
como un cero izquierdo y sin valor.
Me peleaste
sin nada a tu favor, con
la suavidad
con la que se mueve un rumor, con
el paso
de un anciano, con
paciencia
de artesano.
Me salvaste.. suavecito
.
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